La distribución de productos tipográficos debe hacerse siguiendo los lineamientos ideológicos que orientan el resto de los postulados de este dogma.

6.1. Idioma base

Las tipografías se comercializarán siendo presentadas –sin detrimento de otros– en el idioma que dió sustento cultural a su producción.

Tomar en consideración fundamental el contexto cultural conlleva aceptar que las tipografías dogma prevén un desempeño ideal en los mismos contextos que las suscitaron.

6.2. Disponibilidad local

Tomando en cuenta lo anterior, se hace indispensable buscar los medios para la distribución local de los productos. La distribución de productos digitales a través de la red ha implicado aceptar las reglas de distribución globalizadas y, si bien esta es una realidad a menudo seductora desde el punto de vista de la amplitud del mercado que ofrece, también conlleva ciertas prácticas aceptadas con poco rigor evaluativo: se aceptan como tales sin contemplar las implicancias ideológicas que conllevan. No proponemos renunciar a un eventual alcance que trascienda los mercados inmediatos, pero el punto de partida indispensable es el local.

Limitar la cantidad de licencias de uso disponibles a nivel mundial para una familia tipográfica. Es una renuncia al mercado masivo y, en cambio, un ofrecimiento al diseñador de un elevado grado de exclusividad tanto para los productos gráficos en que las utilice como para su estudio gráfico en general.

6.3. Familia completa

En tanto que los productos tipográficos se proponen sintonizados en extremo a unas realidades específicas en cuanto a su ámbito cultural y sus condiciones técnicas no es válido distribuir parcialmente las familias tipográficas, ya que las cuatro variables de la misma suponen una unidad, un hecho cultural indivisible en su concepción.

6.4. La cantidad de licencias de uso

La distribución de productos tipográficos se realiza a través de la comercialización de licencias de uso. Siguiendo con la línea de razonamiento de la especificidad cultural y el reconocimiento del campo gráfico comunicacional como aquel en que se instala el específico tipográfico resulta indispensable limitar la cantidad de licencias que se ofrecen al mercado. Esta limitación se apoya en esos dos postulados ideológicos centrales del dogma580.

El dogma580 define en 220 la cantidad de licencias comerciales de uso que pueden distribuirse de una familia tipográfica, cantidad que una vez alcanzada supone bloquear la posibilidad de comercializar y/o distribuir más cantidad.

6.4.1 Especificidad cultural

Las condicionantes culturales específicas abordadas con compromiso suponen de por sí una reducción de las oportunidades de mercado válidas para la comercialización de los productos tipográficos en cuestión: si las definiciones son ajustadas a contexto es poco probable (aunque hay excepciones históricas ya clásicas) que sean indefinidamente repetidas y trasladables a través del tiempo y las culturas.

6.4.2 El campo del diseño de comunicación visual

Evidentemente las mecánicas tradicionales de comercialización –como la generación de listas de “las más vendidas”– han ponderado al alza aquellas tipografías digitales que generan mayor cantidad de ventas, intentando alcanzar cada vez más licencias de uso vendidas… generando así círculo vicioso. Esta práctica atenta contra uno de los principios fundamentales de nuestra forma de comprender el campo del diseño de comunicación visual: la búsqueda de sintonía entre el lenguaje gráfico y la identidad de los mensajes compuestos. La masificación en la cantidad de licencias tipográficas disponibles promueve, o al menos ayuda, la estandarización de los mensajes y la creación de tendencias visuales que no hacen más que deteriorar la potencia real de las comunicaciones visuales, restándoles capacidad de generar identidad y especificidad.

6.5 El paquete global de licencias de uso

El universo de licencias de uso disponibles para una familia tipográfica quedará conformado, como ya dijimos, por unas 220 licencias comerciales a las que se adicionan 50 licencias académicas. De esta forma la recurrencia en el uso de los productos queda limitada por aspectos legales. Esta postura se orienta a asegurar unos valores mínimos de especificidad tipográfica en las comunicaciones visuales.

6.5.1 Las licencias académicas

Las licencias académicas se podrán distribuir a discreción del tipógrafo en función del interés y atractivo que encuentre en las propuestas para las que se pretenda emplear su familia tipográfica.

El dogma580 define 50 licencias gratuitas para uso académico para cada familia tipográfica. 

6.5.2 Los tipos de licencia de uso

El dogma580 aplica licencias de uso del software tipográfico que no discriminan el formato de aplicación (impresos, pantalla, internet, aplicaciones, libros electrónicos, etcétera). En cambio ofrece un único modelo de licencia que habilita al usuario a la instalación del software tipográfico en hasta cinco computadoras para uso en los programas de diseño, conjuntamente con los usos que el diseñador requiera ya sea en impresos, páginas de internet, aplicaciones para móviles, libros electrónicos sin limitación en la cantidad de usuarios finales de estos productos. El dogma 580 unifica el tratamiento que se da a la tipografía tanto en impresos como en formatos digitales: si no se limita la cantidad de impresos físicos, tampoco se limitará la cantidad de apariciones en cualesquiera de los formatos digitales.

6.6 Limitaciones de las licencias

Quedará excluida por la licencia de usuario la posibilidad de que las tipografías dogma580 sean distribuidas como materia prima para el diseño de comunicación visual sin el consentimiento y control por parte del tipógrafo. Esta medida es inapelable en tanto se supone necesaria para el control de la cantidad de licencias distribuidas, entre otras situaciones, como por ejemplo las vinculadas a los derechos de autor.

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>> 7. Precio