El testeo de los productos tipográficos es indispensable.

El dogma580 define que la etapa previa a la distribución y comercialización de productos tipográficos sea el testeo de los mismos en las situaciones reales para los que fueron concebidos.

Más aún, el testeo es la etapa crucial del diseño de productos tipográficos ya que en realidad debiera ser el cometido mismo de la tipografía dogma. Es decir: el tipógrafo debe incorporar al enunciado del proyecto tipográfico una razón de ser válida, real y verificable.

El tipógrafo puede sugerir (y orientar su diseño) en función de determinados usos tecnológicos, diseñando así tipografías para determinado tipo de pantallas o sistemas de impresión, pero no es plausible que proponga tipografías para determinados usos comunicativos sumamente específicos y, menos aún, atravesando culturas y erosionando una vez más el campo de práctica del diseñador gráfico. Éste –el diseñador gráfico– es quien tiene las capacidades para determinar el mejor uso de una tipografía en función de la adaptación de esta a sus objetivos y estrategias de comunicación.

El tipógrafo debe incorporar el testeo de los productos en la situación técnica para la que fueron concebidos y además en la instancia de distribución deberá dar cuenta y ejemplo de los resultados de estas pruebas; el testeo supone un compromiso con aquellos diseñadores que confiarán en las prestaciones técnicas de los productos tipográficos presentados.
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>> 6. Distribución