4. Variables

Instalados en la idea de colaborar con el empoderamiento del diseñador gráfico en la definición de todos los atributos gráficos que vehiculizarán las comunicaciones que produce, es que se plantea la limitación de las variables de que se compone una familia tipográfica dogma.

El dogma580 define que una familia de productos tipográficos se compone de 4 variables.

4.1. La amplitud gráfica
Llamaremos amplitud gráfica a la cobertura de estilos tipográficos necesarios para conformar una familia. Esta amplitud ha llevado a las tipografías digitales a extremos incluso ridículos, con familias que superan las 60 variables. Esta vasta disponibilidad de opciones generalmente no es más –otra vez– que la falta de compromiso conceptual potenciado por el deseo de conquistar mercado. Las llamadas tipografías digitales todoterreno que se proponen solucionar una amplia gama de situaciones comunicacionales –soportes, cuerpos, tecnologías, mensajes– pretenden un diseñador que adelante la selección tipográfica ya que esta supuesta versatilidad busca justificar el precio pagado por un conjunto de productos que difícilmente serán utilizados en un único trabajo, con ello el diseñador (cliente) es tentado por la posibilidad de emplear en el futuro y para próximos trabajos, seguramente no existentes todavía, las tipografías en cuestión.

Ahora bien, la búsqueda e incentivo de estas compras tipográficas compulsivas resultan evidentemente en una erosión de los reales valores de selección tipográfica deseables. El distanciamiento entre la búsqueda tipográfica para un trabajo específico y la obtención de la materia prima tipográfica, es decir, entre el uso y la compra de fuentes tipográficas también atenta en contra de la formación de un círculo virtuoso deseable.

4.2. Variables de familia
El dogma580 define las 4 variables de la familia tipográfica base: normal, oscura, itálica, itálica oscura.

Este repertorio de variables se corresponde a la construcción histórica de voces tipográficas. El texto base con la posibilidad de enfatizar y las correspondientes variables de peso de ambas situaciones constituyen la plataforma básica para la construcción de familias tipográficas.

El mapa de caracteres y la definición de las variables del sistema determinan la cantidad de signos que conforman la familia tipográfica dogma estándar: 580, es decir, cuatro variables con 145 signos tipográficos cada una de ellas.

Obviamente la naturaleza particular de cada proyecto tipográfico podría significar la necesidad de un plan de variables que no se apegue a las cuatro variables clásicas definidas. Para estos casos también se propone un plan de no más de cuatro variables ajustándolas a los requerimientos del proyecto específico.

Para el caso de la necesidad de componer mensajes con más de una estética tipográfica (lo que llamamos tradicionalmente más de una familia estilística) será el diseñador quien definirá el recurso y no el tipógrafo. Es cada vez más recurrente encontrar en las tipografías digitales familias multiestilo que, una vez más, no responden a proposiciones o experimentaciones conceptuales sino más bien a estrategias de abordaje del mercado. Encontramos así productos tipográficos multiestilo que no hacen más que ofrecer recetas de diseño establecidas a priori, unificando y estandarizando los mensajes… no haciendo más que restar el aporte de valor comunicacional que podría hacerse desde la tipografía al diseño.

4.2.1 Normal
José compró una vieja zampoña en Perú. Excusándose, Sofía tiró su whisky al desagüe de la banqueta.


4.2.2 Itálica
El viejo Señor Gómez pedía queso, kiwi y habas, pero le ha tocado un saxofón.


4.2.3 Oscura
Jovencillo emponzoñado de whisky: ¡qué figurota exhibe!


4.2.4 Itálica oscura
Quiere la boca exhausta vid, kiwi, piña y fugaz jamón.

4.3. Voces disonantes
Frente a la necesidad de recurrir a voces gráficas disonantes, es decir, tipografías complementarias para un trabajo de diseño, el diseñador gráfico es quien tendrá el control y manejará las opciones para ajustar específicamente las tipografías a emplear seleccionándolas según sus criterios de maridaje.

4.4. Casos especiales
Del mismo modo que en el caso de la necesidad de complementar el mapa de caracteres por circunstancias culturales específicas, el caso de las variables tipográficas podrá beneficiarse del relacionamiento entre diseñador y tipógrafo proponiendo expansiones del sistema para, justamente, sintonizarlo con requerimientos específicos. De todas maneras, esta situación –así como la referida al mapa de caracteres– seguramente agregará una nueva capa de sentido a las definiciones que propiciaron el diseño tipográfico original, generando así una nueva tipografía con unos niveles de adaptación y detalle específico diferentes.